Un futuro seguro entre mis manos

Algunas veces mientras tomo mi té por la mañana, cierro lo ojos y recuerdo que a pesar del gran esfuerzo que mi esposo Jose Luis hacía, antes de llegar a Mary Kay vivíamos en la incertidumbre: faltaba una estabilidad económica, andábamos en un “vocho” que se caía a pedazos, pagábamos con mucho esfuerzo una casa, hacía falta tiempo y dinero para vacaciones, eran momentos críticos. Entonces, abro los ojos y miro la realidad que ahora hay a mi alrededor, siento la tibieza de la taza de té entre mis manos y pienso: ¡no hay duda, Mary Kay cambia la vida!

Hoy, gracias a esta maravillosa Empresa mi familia tiene dos casas; la casa en la que vivíamos y una nueva en la que ahora habitamos. La actual, es una casa bellísima ubicada en un excelente lugar en la ciudad de Mérida. Además tenemos una oficina con dos salones para eventos y un despacho especial para mi Área Nacional de Mary Kay, y también tenemos un terreno al lado de esta oficina. Desde ahora, algunos de estos inmuebles los rentamos y tenemos la seguridad de que en un futuro continuarán siendo una garantía de ingresos adicionales.

A mi esposo y a mí, nos da mucha seguridad nuestro patrimonio porque sabemos que contamos con una base que en los últimos años de nuestra vida nos puede sustentar económicamente. José Luis y yo lo hemos platicado muchas veces: al final de nuestras vidas no queremos depender de nuestros hijos, al contrario hemos pensado que si no llegamos a estar en condiciones de ayudarlos, nos gustaría que por lo menos no tuvieran que hacerse cargo de nosotros.

Además, nos hace feliz saber que en un futuro nuestro patrimonio será un punto de partida para nuestros hijos y nietos que podrán sumar a sus propios patrimonios y esfuerzos.

Desde hace algún tiempo mi esposo y yo nos dedicamos juntos a Mary Kay, y me complace decir que no lo vemos como un trabajo, si no como una pasión. Gracias a este Negocio, pudimos pagar los colegios y las universidades de nuestros hijos y tuvimos la posibilidad de mandarlos a estudiar a Alemania. Hoy gozamos de una estabilidad y una abundancia económica que nunca imaginamos, somos los dueños de nuestro tiempo y hemos hecho 31 viajes por el mundo a países como Singapur, Inglaterra, Francia, España, Italia, entre otros. Además, la Compañía me ha permitido apoyar a mi madre y a una hermana.

Sé que al final del viaje, en Mary Kay me aguarda un gran futuro con unos ingresos que en ninguna otra empresa me los darían. Además, mi esposo y yo hemos podido pagar un seguro médico de primera y un excelente seguro de vida. Gracias a todo esto, vislumbramos una vejez digna y feliz.

Considero que uno de los sueños más importantes y bellos que Mary Kay le permite alcanzar a la mujer y a su familia, es la tranquilidad patrimonial. Creo que esa fue la finalidad de la Sra. Mary Kay Ash al fundar la Empresa. Estoy segura que ella quería brindarnos la oportunidad de tener una vida en plenitud. Que las mujeres tuviéramos una posibilidad de crecimiento ilimitada y un futuro asegurado. Y al crear esta Empresa única, ¡lo logró!

Todas las mujeres tenemos derecho a disfrutar y tener de lo mejor. ¡Quita los limites, porque en Mary Kay el límite es el cielo! La diferencia entre las mujeres que lo logramos y las que no lo logran, es la falta de decisión.


Mary Kasy Ash decía “Si piensas que puedes, ¡puedes!, si piensas que no puedes, estás en lo cierto”. Lo único que necesitamos para alcanzar nuestros sueños, es tener la férrea voluntad de querer hacer cambios en nuestras vidas. En Mary Kay toda mujer puede, basta con abrazarnos de la Compañía y creer en nosotras mismas. ¡Decídete a construir la vida que quieres y a tener un futuro seguro entre tus manos!

Contacta a tu Consultora de Belleza Independiente Mary Kay y empieza a ganar tu propio dinero.





Cuenta tu historia, metas y todo lo que has podido lograr compartiendo las imágenes y videos de esta campaña con el hashtag #UnaMujerPuede.