Descubre tu poder

Un viernes, en el estrés total, llegué a la oficina y decidí renunciar a la compañía constructora donde trabajaba. Era un trabajo que ni me gustaba, ni me motivaba. Durante unos meses me di a la tarea de buscar otro trabajo y la verdad no encontraba nada que me interesara e incluso eran puestos muy mal pagados.

Tiempo después me invitaron a una Reunión de Belleza, donde me explicaron el Negocio y las ganancias que podíamos obtener. Después de escuchar pensé, “¿de verdad ganan tanto? Pues si aquí se gana ese dinero, entonces, de aquí soy”. Así fue que decidí iniciar mi Negocio Mary Kay.

Desde que comencé me fue muy bien. La primera semana solo de café en café con mis amigas obtuve excelentes ganancias y dije: “¡Wow, qué padre! Sin ensuciarme los zapatos, sin andar en la tierra y en el sol todo el día, como cuando trabajaba en la empresa constructora”. La verdad es que empecé a vender tan bien, que fui a la agencia de autos y saqué uno a plazos.

Todo caminaba de maravilla, sin embargo, la vida me puso una prueba muy difícil. En agosto de ese año, perdí a mi bebé y entré en una fuerte depresión. Por un tiempo, el mundo entero desapareció para mí. Mi Negocio Mary Kay apenas sobrevivió.

Un día me levanté, me vi en el espejo y no me gustó lo que vi. Por suerte, ese día había un evento Mary Kay. Si me preguntas qué me movió a ir a ese evento, no sé, pero fui. Cuando llegué, vi a todas mis compañeras juntas, como si me estuvieran esperando. Entonces les dije: “No tengo nada. Ni producto, ni dinero, ni ganas. Creo que lo único que tengo es el Kit de Inicio Mary Kay”. Y ellas me dijeron: “¡Y nos tienes a nosotras también! ¡Y con esas dos cosas puedes volver a nacer!”. En ese momento tomé la decisión de retomar mi vida y llevar muy lejos mi Negocio. Lo que más me ayudó a salir adelante fue el rodearme de mujeres tan fuertes, tan llenas de energía y valientes que me dieron su apoyo.

Después de ocho meses, subí de Nivel dentro de la Compañía, empecé a recibir más ganancias y compartí el Negocio Mary Kay con más mujeres. En los siguientes años, obtuve premios a nivel nacional y gané tres anillos de diamantes. Actualmente cuento con un equipo tan maravilloso, que no dudo ni tantito en que pronto ganaré mi auto rosa y los viajes internacionales que nos dan como Reconocimiento por nuestros logros. Mary Kay me ha permitido rehacer mi vida y alcanzar mis sueños. Hoy cuento con la estabilidad económica que siempre quise y puedo apoyar a mis padres. Soy mi propia jefa y disfruto de mi tiempo libre. He logrado posiciones de éxito dentro de la Compañía y soy un punto de apoyo para que otras mujeres transformen sus vidas.

Por lo que tengo el compromiso de ayudar a muchas mujeres a cumplir sus sueños y a que sean mejores que yo. Quiero alcanzar el máximo Nivel de la Compañía que es el Directorado Nacional y que mis padres me vean lograrlo.

Retoma el control y renueva tu vida así podrás lograr convertirte en la mujer firme y equilibrada que todas podemos ser.

#UnaMujerPuede y esa mujer eres tú.





Cuenta tu historia, metas y todo lo que has podido lograr compartiendo las imágenes y videos de esta campaña con el hashtag #UnaMujerPuede.