Suéñate y cambia tu vida

Me gradué de la carrera de mercadotecnia en el Tecnológico de Monterrey, empecé a buscar trabajo, pero la verdad no era lo que yo esperaba. Los sueldos eran bajos y los horarios larguísimos, me obligaban a moverme de residencia y no me dejaban tiempo ni para mí ni para ver a mis padres. Necesitaba sacrificar mi vida personal, a cambio de mi desarrollo profesional. Mary Kay me ofrecía ser mi propia jefa, tener mi propio horario, ganar lo que yo quisiera ganar y tener un gran crecimiento.
Mi acercamiento a Mary Kay fue a través de mi mamá, entré como su asistente en su Negocio Mary Kay. Ser su asistente me gustó mucho y me permitió ver algo que me ayudó a definir mi futuro: vi como detrás de las ventas mi mamá empoderaba a otras mujeres para ganar su propio dinero; vi como estas mujeres transformaban su forma de vestir y su arreglo personal, fortalecían su autoestima y su seguridad, vencían sus miedos, alcanzaban sueños y posiciones de éxito en la compañía. La verdad, esto me apasionó tanto que dejé de buscar trabajo y me quedé con ella como asistente.
Un año después, debía tomar una decisión: o buscaba un trabajo con mayores perspectivas o empezaba mi propio Negocio. Mi mamá nunca me dijo qué hacer y en todo momento, fue muy respetuosa de mi decisión. Lo que me ayudó a elegir mi futuro, fue imaginar lo que verdaderamente deseaba. Recuerdo que cerré los ojos y me imaginé en el preciso momento en el que alcanzaba mis metas… vi a una empresaria que se había desarrollado rápidamente, independiente, exitosa, libre, y disfrutando de su tiempo; vi a una mujer que había traspasado sus propios límites y que ayudaba a muchas personas a transformar sus vidas. Abrí los ojos y dije “¡Todo lo que quiero está aquí en Mary Kay!”.
Desde el principio, mis ventas fueron muy buenas y mis ganancias también. En seis meses subí de nivel dentro de la compañía. Una vez ahí, redoblé esfuerzos y me enfoqué en ayudar a más compañeras. El resultado: todas nos hicimos más productivas y ganamos más dinero. Gracias a esto, he recibido premios como anillos de diamantes, viajes internacionales y dos carros rosas. Pero lo que más me llena de orgullo y satisfacción es que logré que otras mujeres Mary Kay ganaran sus propios premios y escalaran de nivel dentro de la empresa. Si lo sueñas y está en tu corazón, lo puedes lograr.
Hoy lo que me impulsa es alcanzar el máximo nivel que existe dentro de Mary Kay. Deseo ayudar a que más mujeres alcancen los logros que yo he alcanzado y que disfruten los beneficios que yo he podido disfrutar. Además, más adelante quiero formar una familia que tenga como base la plenitud que Mary Kay le ha dado a todos los aspectos de mi vida.

Imagina tu éxito y déjalo en tu corazón enfócate en tu motivación y virtudes y así podrás convertirte en la mujer exitosa e independiente que todas podemos ser con Mary Kay

#UnaMujerPuede y esa mujer eres tú.





Cuenta tu historia, metas y todo lo que has podido lograr compartiendo las imágenes y videos de esta campaña con el hashtag #UnaMujerPuede.