Sé libre y llega lejos

Crecí disfrutando del estilo de vida que Mary Kay ofrece ya que mi mamá es Directora Nacional. Sin embargo, no sabía lo que me esperaba allá afuera. Cuando unas amigas de la universidad, que ya trabajaban, me dijeron cuánto ganaban al mes y los horarios que tenían que cubrir, les dije “¿Qué? ¡Eso lo gana mi mamá en Mary Kay en cuestión de horas!”.

Como toda chava que se esforzó estudiando cuatro años y medio, yo estaba dispuesta a enfocarme y trabajar en lo que estudié. Pero a lo que no estaba dispuesta era a dejar de pasar tiempo con mi familia, a dejar de viajar, a dejar de levantarme tarde y a dejar de hacer las cosas que me gustan para trabajar para otra persona. En cambio Mary Kay me ofrecía libertad, un Negocio propio y un fascinante estilo de vida. Así fue como decidí comenzar en Mary Kay.

Al principio dos fueron mis retos y detonantes: el primero, empezar mi negocio con gente totalmente desconocida, ya que todas mis conocidas y familiares eran Clientes de mi mamá; y lo segundo, abrir mercado entre mujeres jóvenes, más o menos de mi edad y con las mismas necesidades que yo, ya que la mayoría de las Clientas eran señoras. Creo que eso fue lo que me hizo crecer súper rápido.

En siete meses, logré subir de nivel dentro de la empresa con grandes resultados. Fui la novata del año de Mary Kay. La compañía empezó a saber de mí. Y entonces me dije, “lo que sigue es tener una historia profesional en grande”. ¡Y ya no pude parar!

A los seis meses gané mi primer auto rosa; a los siguientes seis gané una camioneta; al año fui la número 1 a nivel nacional. Y un año más tarde, gané mi primer viaje internacional, que fue un crucero por las costas de Italia y Francia. En ese momento yo tenía 24 años.

Creo que algo clave para alcanzar estos resultados fue el enfocarme. Mi única obligación fue sacar adelante mi Negocio. Yo estaba enamorada de la compañía, entonces, cuando yo hablaba de Mary Kay con otras mujeres, ellas también se enamoraban.

Mary Kay me ha permitido ser libre y tener el nivel de liderazgo al que siempre aspiré. Hoy soy independiente y mi propia jefa. Recibo mega cheques que en ningún otro lugar ganaría. Estoy orgullosa de lo que soy, una mujer súper segura y además, viajo por todo el mundo.

Hoy, trabajo fuerte y me preparo para seguir rompiendo récords. Mi meta a corto plazo es alcanzar el máximo nivel de la empresa, y quiero hacerlo siendo la líder nacional más joven de todo México. Pero además, quiero que este logro sea un regalo para mi mamá en vida. Quiero que mi mamá y yo nos veamos y las dos digamos, “misión cumplida”.

 

Elige tu futuro y llega lejos. Sólo así podrás marcar la diferencia y ser la mujer independiente e influyente que todas podemos ser.

 

Tú también puedes lograr lo que te propongas con Mary Kay. #UnaMujerPuede y esa mujer eres tú.





Cuenta tu historia, metas y todo lo que has podido lograr compartiendo las imágenes y videos de esta campaña con el hashtag #UnaMujerPuede.