Llena tu hogar de felicidad

En aquel tiempo yo tenía dos hijos pequeños, no salía de mi casa y era una persona muy tímida e insegura. Una mañana en la televisión vi los productos para el Cuidado de la Piel de Mary Kay, entonces hablé a la compañía y me enviaron a una Consultora que me hizo un facial para mostrarme el producto. Como yo no tenía dinero para comprar, me propuso que le organizara en mi casa una Reunión de Belleza con mis amigas, y así es como llegó Mary Kay a mi vida.

Para mi sorpresa, tres días antes la Consultora me pidió que yo hiciera la Reunión porque ella no podría estar presente. Tal fue mi inseguridad que me puse a estudiar para contestar las posibles preguntas de mis amigas. Aunque estuve muy nerviosa, ¡vendí dos mil pesos! Ese día obtuve lo que anhelaba… un trabajo que me permitía aportar dinero a la casa sin descuidar a mis hijos.

Sin embargo, durante esa época tuvimos que enfrentar una prueba como familia. Cuando nació mi tercer hijo, él tuvo que quedarse un tiempo en el área de terapia intensiva. Recuerdo que yo me quedaba con mi hijo, mientras mi esposo me ayudaba a repartir los Productos Mary Kay® a mis Clientes.

Los problemas de salud de mi hijo siguieron por un tiempo, y requirieron de mucho dinero para solventar análisis, medicinas y más hospitalizaciones. Sin duda, mi esposo y yo fuimos una pareja muy comprometida que no se dejó vencer, pero algo que me queda claro, es que si yo no hubiera estado en ésta maravillosa compañía, no habríamos podido pagar su atención médica y mi hijo hoy no estaría aquí. La solvencia económica que te permite salvar la vida de un ser querido, ¡no tiene precio!

A partir de esta experiencia valoré las bendiciones que me da mi Negocio Mary Kay y aumenté mi motivación por crecer dentro de la compañía. Pero también descubrí la fortaleza y las habilidades que yo tenía para enfrentar la vida y lograr lo que yo quisiera.
Sin duda, que mi familia tenga un mejor estilo de vida me ha motivado desde el principio. Mary Kay me ha permitido construir la casa que siempre quise y construir una oficina céntrica para mi Negocio. He pagado las universidades de mis tres hijos y recientemente le compré a mi hijo mayor su auto.

En Mary Kay se han cumplido todos mis sueños. Entre ellos viajar por el mundo. El primer viaje internacional que gané en Mary Kay fue a Beijing, China, ¡estuvo increíble! Fue como una segunda luna de miel para mi esposo y para mí. Además, hemos tenido la bendición de viajar con nuestros hijos. Cuando fuimos a Paris, visitamos Euro-Disney, que es el sueño de todo niño; también viajamos a los Alpes Suizos, algo que yo soñaba desde niña. En estos viajes, he visto las caras emocionadas y felices de mi familia, ¡eso lo vale todo!

Ve por tus sueños y vívelos en familia. Si yo pude, tú puedes. Todas podemos.

#UnaMujerPuede y esa mujer eres tú.





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