Dueña de mi vida en familia

Hoy mi tiempo es mi tesoro, es lo que más disfruto desde que entré a Mary Kay. Antes, tenía una guardería de niños como negocio: me levantaba a la 5 am, abría desde las 7 y hasta las 8 pm llegaba a mi casa a ver mis hijas; trabajaba todo el día, no había tiempo para ellas. Hasta los fines de semana tenía que hacer compras y preparativos, vivía apurada. La verdad, ¡era un trabajo esclavizante!

Un día, una amiga se acercó a mí y me dijo: "¿Sabes…? ¡Yo conozco a alguien que te puede iniciar en un gran Negocio!” Y al poco tiempo, me invitó a un Evento de Oportunidad de Mary Kay donde escuché el testimonio de una Directora Nacional. Me encantó su estilo de vida, tan desahogado y lleno de lujos, pero lo que más me impactó fue su libertad y el tiempo que disponía para ella y su familia. En ese momento, decidí ingresar a Mary Kay.

Poco a poco empecé a dar a probar y vender los Producto Mary Kay®, y desde el inicio comencé a compartir con otras mujeres este maravilloso Negocio. Al poco tiempo de Iniciar ya estaba ganando más que lo que ganaba en la guardería. En una semana podía tener las ganancias hasta de un mes.

Ahora, yo organizo mi tiempo y eso lo disfruto muchísimo. Hoy puedo despertarme más tarde, ando sin prisas, tengo tiempo para mí y mi familia. Puedo acomodar mis actividades y horarios durante el día, sin descuidar mi vida personal. Desde que tengo mi Negocio Independiente Mary Kay, ya no estoy atada y me siento tranquila. Siento que todos los días son como domingo, no exagero, así realmente lo siento.

Algo muy importante para mí es el tiempo que hoy dedico a la formación de mis hijas. Sentarme con ellas a hacer su tarea, estar juntas, convivir, ver cómo aprenden y poder ayudarles, ha sido muy importante para mí y para ellas. Poder regalarles varias horas de mamá al cien por ciento ¡me llena el alma!

Antes de Mary Kay trabajé como maestra, siempre apegada a un horario y esperando el salario que nunca llegaba, ¡se me hacía eterno! Después, fui dueña de una guardería y cómo sufrí porque tenía que pagar los salarios de mis empleados. Hoy tengo mi Negocio Independiente Mary Kay y mi trabajo como Directora es ayudar a las chicas de mi Unidad a cumplir sus logros, a desarrollar sus sueños y crecer.

El día de hoy no cumplo un horario, tengo una agenda que yo misma organicé. Hoy no ejecuto órdenes, yo soy mi propia jefa. No recibo un sueldo, más bien decido cómo vivir. El secreto solo es decidirte por Mary Kay.

Mi trabajo consiste en compartir felicidad y belleza a otras mujeres. Hago Reuniones de Belleza en donde doy a probar productos de alta calidad y platicarles de lo que hago. Mary Kay llena mis días de increíbles mujeres que se convierten en mi familia.

Atrévete a tomar esta gran oportunidad, vas a tener tiempo para ti y tu familia, y vas a tener tiempo para realizar todas las actividades que siempre has querido hacer y no has podido realizar. Date la oportunidad Mary Kay, ¡y serás dueña de tu vida en familia!

#UnaMujerPuede y esa mujer eres tú.





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